La Verdad Desde la Cancha

...Juntos desde 1997. Programa deportivo radial. Se emite de lunes a viernes por AMBORO LA RADIO, F.M. 89.5. Conducción: José Antonio Oña Sánchez- Gualberto Oña Alandia & Rubén Rojas Alvarez. Fútbol de la Liga, todas las jornadas de la Liga: Relatos: José Antonio Oña; Comentarios: Gualberto Oña y Rubén Rojas; Voz Comercial: Lorena Torrez; Puestos de Cancha: Carlos Alberto Paredes y Ricardo Céspedes. Vivimos fútbol… respiramos fútbol…decimos fútbol....

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jueves, 28 de abril de 2011

CHAMPION LEAGUE: MESSI EL PUTO AMO

Leo Messi resolvió la ida de semifinales de la Liga de Campeones en un partido volcánico, caótico, polémico, repleto de estrés, tensión y odio, que da ventaja al FC Barcelona para el partido de vuelta donde se decidirá el finalista que irá a Wembley el 28 de mayo. Una rigurosa expulsión de Pepe envolvió de nuevo un ambiente irrespirable, que sólo Leo Messi, con su talento supo aprovechar.

Ni Real Madrid ni FC Barcelona optan este año al premio al Juego Limpio de la UEFA. Eso seguro. El partido fue un accidente, que acabó con tres expulsados -Pinto, Pepe y Mourinho-. Dos de ellos -Pinto y Mourinho- sin estar en el césped.

El Real Madrid nunca quiso el balón. José Mourinho lo tuvo claro desde el inicio. Fue a por el 0-0. Sin complejos. El FC Barcelona batió un nuevo récord de posesión de la pelota. En algunos momentos, con el 82 por ciento, cifra jamás vista en el Bernabéu.

El Madrid, tranquilo, esperó su oportunidad. Su receta: una contra o sus famosas acciones a balón parado que tanto respeto infunden a los futbolistas de Pep Guardiola.

Puyol fue titular. Siempre dispuesto a jugar donde sea. Hoy le tocó en el lado izquierdo. Cumplió Mascherano de central al lado de Piqué. Cristiano apenas sí entró en juego. Hubo un momento incluso que se enfadó con aspavientos con sus compañeros porque nadie presionaba la salida del balón de Piqué.

Hubo miedo, respeto, y nada de fútbol. Una decepción de partido. Hasta la recta final del primer tiempo que el encuentro se convirtió en un volcán, en un barullo, en un caos. Wolfgang Stark, el árbitro, al pitar el descanso se encontró con una pelea callejera en la boca del túnel, que acabó con la expulsión de Pinto.

Justo en el 45 dispuso de la mejor ocasión. Ozil, sólo ante Valdés, no pudo abrir el marcador. Con el 0-0 y la crispación como argumento, acabó el primer asalto.

En el segundo tramo, Mourinho dio su primera vuelta de tuerca. Mandó a la ducha a Ozil. Entró Adebayor. Mejoró el Real Madrid. Adebayor le puso pasión al juego. Ozil anduvo muy frío. Apretó, presionó e intimidó Adebayor a Víctor Valdés.

El clásico derivó en un escándalo permanente ya al decidir el colegiado expulsar a Pepe. Fue por una entrada a Dani Alves. Excesivo castigo a Pepe, polémica determinación que podría haber sido resuelta seguramente con una cartulina amarilla. A partir de ese momento, un nuevo envite. Era el minuto 61.

Bronca en la grada, histerismo en ambos equipos y Mourinho también expulsado tras el incidente.

Sin fútbol, el espectáculo estuvo en la atmósfera de una grada que convertida en un infierno que animó más que nunca a su equipo. Jamás un clásico tuvo tan pobre nivel de juego.

El Real Madrid, con diez, no pudo aguantar y se fue del partido. Pep Guardiola refrescó la banda derecha. Y Afellay, por fin para el FC Barcelona, se asomó a un día decisivo. Se fue de Marcelo y puso un balón de oro a Messi, que no desaprovechó, 0-1. Ahí acabó el partido. Leo Messi, en la recta final, dejó su tarjeta de visita con un soberbio gol en acción individual, y 0-2. El clásico seguirá en las salas de prensa durante toda la semana.

Leo se adueña del Bernabéu

Amo y señor del Santiago Bernabéu. Lionel Messi, apagado durante casi 60 minutos, apareció cuando su equipo lo necesitaba y se lució como mejor sabe hacerlo. Tras un 0 a 0 que parecía inquebrantable, una expulsión infantil del volante portugués Pepe, a los 15 del complemento, cambió el panorama.

Barcelona aprovechó el hombre de más y fue directo a noquear a su rival, en casa ajena. Y Messi, como siempre, fue actor estelar: anotó los dos goles -el segundo, para los libros- para la victoria 2 a 0 del conjunto de Pep Guardiola, que queda muy cerca de la final de la Liga de Campeones. En seis días, en el Camp Nou, le quedará sólo la confirmación. La expulsión de Pepe no fue la única, aunque sí la más determinante. José Mourinho, tras esa tarjeta roja, protestó y vio el resto del juego desde la tribuna, detrás de las rejas. En el final del primer capítulo, el arquero suplente blaugrana, Pinto, también había sido expulsado por una trifulca. Es que el partido no estuvo exento de polémicas y fricciones.

Durante la mayor parte del partido, Real Madrid había impuesto, nuevamente, su juego. Mourinho plantó un equipo compacto, corto, dispuesto a entorpecer al Barcelona. Fue otra vez Messi el más perseguido, el mejor marcado. La Pulga sólo pudo intentar algunas jugadas sin éxito hasta que pescó un centro y gestó una genialidad.

Mourinho pierde el duelo 

El gesto distante del portugués Jose Mourinho, sentado en un asiento a pie de campo, tras ser expulsado a los sesenta y cinco minutos por sus protestas al colegiado, reflejó como nada la derrota del técnico luso, que perdió sobre el campo, la batalla en la que se enzarzó con el barcelonista Josep Guardiola, la víspera en los micrófonos.

La frialdad del saludo inicial entre el técnico del Real Madrid, el portugués José Mourinho, y del Barcelona, Josep Guardiola, contrastó con la virulencia del cruce de declaraciones que ambos protagonizaron en la sala de prensa, apenas veinticuatro horas antes del duelo.

Tras el duelo ayer volvió a mandar un mensaje a Pep Guardiola, al desearle "que un día gane una Champions blanca, sin incidentes". "Gané dos Champions en el campo con dos equipos que no eran el Barcelona.

Con Oporto de un país que normalmente no gana Champions y con el Inter que no la ganaba en 50 años y no era candidato. Ganamos con trabajo, orgullo, esfuerzo y sudor", expuso.

"Josep Guardiola es un fantástico entrenador de fútbol pero ha ganado una Champions que a mí me daría vergüenza ganarla con el escándalo de Stamford Bridge. Y este año, si la gana, será con el escándalo del Bernabéu", añadió.

"Guardiola merece ganar una Champions dentro de la normalidad. Es lo que le deseo porque es un entrenador muy bueno que respeto como persona”, dijo.