La Pulga llegó a España el miércoles, luego de sentarse en el banquillo de suplentes durante todo el partido que sostuvieron, el día previo, las selecciones de Costa Rica y Argentina , por aquejar un supuesto dolor en el aductor derecho.
Sin embargo, la página dice textualmente que “tras las pruebas realizadas a Messi, los Servicios Médicos del Club han descartado una lesión muscular en el aductor de la pierna derecha”.
El sitio explica que, ayer, el atacante se sometió a unas ecografías en la Ciudad Deportiva Joan Gamper, propiedad del club catalán, y posteriormente a una resonancia en el Hospital de Barcelona.
Las diversas pruebas no detectaron absolutamente nada.
Aún así, el equipo ibérico dijo que el jugador seguirá tratamiento fisioterapéutico hasta mañana, puesto que necesitan que esté listo para jugar contra Villarreal en un duelo crucial de la liga española.
En suelo tico, Argentina solo se entrenó una vez y fue el lunes en la noche en el reconocimiento de cancha del Estadio Nacional.
Ese día solo se dio acceso a la prensa por 15 minutos para que tomaran imágenes.
En ese lapso, el jugador corrió, marcó y tocó el balón con aparente normalidad, para, al cierre, sentarse en el césped, donde recibió asistencia médica.
Las autoridades argentinas explicaron que el futbolista padecía de desgaste muscular, por lo que quizás jugaría solo un tiempo.
Al final no vio ni un minuto, lo que causó la molestia de la afición tica, así como de la Fedefutbol.
Aunque dirigentes costarricenses intentaron convencer a su contraparte de que alinear a Messi era una necesidad por la gran expectativa que se creó, siempre se dijo que, mientras hubiese una lesión, no había nada que hacer.
Exámenes. El dueño de la empresa World Eleven, la cual gestiona los encuentros de la Albiceleste, Guillermo Tofoni, dijo el miércoles que hasta se presentaron exámenes que respaldaban el argumento de la lesión del número diez “ché”.
El presidente de la Fedefutbol, Eduardo Li, manifestó ese mismo día que, efectivamente, se entregaron pruebas, las cuales eran evaluadas para probar su veracidad.
Ayer se intentó conocer con exactitud qué indicaban estas finalmente, no obstante, ni el médico de la Federación, Alejandro Ramírez, ni la oficina de prensa, ni el tesorero Rodolfo Villalobos, sabían a quién se le entregaron, ni quien tenía la tarea de revisarlas.
Villalobos remitió a Li, empero, no se pudo dar con el criterio del jerarca, pues no fue posible ubicarlo en su celular.
